Ea, mi opinión que también cuenta
New X Men, nª 15 
El diezmamiento, uno de los eventos más importantes de la historia mutante, llega y lo hace con un cambio de equipo creativo. Cambio que desde luego no se va a quedar en lo superficial.
Para contarnos como se adentran los más jovenes de la Patrulla X en la época más oscura de su vida, Marvel cuenta con Craig Kyle y Chris Yost, guionistas conocidos por la serie de animación X-Men Evolution y como creadores de X-23. Estos toman el relevo a Nunzio DePhilippis y Christina Weir (otros que vienen de la tele, de Kim Possible en concreto), y lo hacen de una forma un tanto brusca*. Desconozco cuales son los verdaderos motivos que llevaron a Quesada a tomar este cambio. Desde su nacimiento, la nueva generación de Nuevos Mutantes se caracterizó por un tono estudiantil que la diferencaba bien del resto de títulos mutantes, siendo por entonces cuando la serie alcanzó sus mejores números. En sus páginas pudimos contemplar a unos personajes llenos de humanidad, ser participes de sus preocupaciones, de sus temores y sus anhelos, sentirlos como si fueramos parte de aquella gran familia. Desgraciadamente, con la llegada del Reload, la serie empezó a perder el factor de la novedad y, aunque se mantenía dentro de una calidad aceptable, el baile de dibujantes junto al intento u obligación de los guionistas a escribir historias de corte más superheróico ciñiendose a los eventos que por entonces sacudían al universo marvel (sin estar realmente cualificados para ello), lastraron a la serie haciéndola ir a la deriva (Prueba de ello son los números dentro de Dinastia de M, de lejos lo peor de la serie hasta el momento). Solo quedaba una opción, evolucionar o morir. Eso fue quizás lo que pensó Quesada cuando contrató a estos nuevos guionistas.
Tras el día-M, el 99% de los mutantes ha perdido sus poderes, y era lógico que uno de sus colectivosm más numerosos, los estudiantes del Instituto Xavier, fuesen unos de los más afectados. Un marco más que propicio para lo que querían contarnos Kyle y Yost, quienes ya desde el primer número, demuestran sus intenciones de distanciarse de sus predecesores, usando el evento como un enorme reseteo con el que resetear el alambicado universo de personajes que estos habían creado, cribándolos y dejándolo todo preparado para realizar sus planes.
Tras un inquietante prólogo en el que asistimos al regreso de un personaje al que considerabamos desaparecido desde hace ya tiempo, somos testigos de como el caos se adueña de la mansión cuando, sin que conozcan el motivo, la mayoría de los alumnos han despertado sin sus poderes. Las reacciones de estos no pueden ser más diversas, donde unos ven castigo, otros ven una salvación, pero lo que todos tienen en común, es la certeza de que su vida acaba de cambiar por completo, y eso puede ser verdaderamente terrorífico. Uno de los mejores aciertos de este número, es retratar las consecuencias del Diezmamiento con tal variedad de registros emocionales (Siendo los que mejor lo han retratado). Sin duda es algo que no solo dota de muchísima humanidad a la historia, si no que además logra transmitirnos la sensación de que estamos ante un evento que de verás cambiará el universo Marvel y no ante un mero golpe de efecto sin consecuencia alguna. Entre las víctimas encontraremos no solo a múltiples secundarios de la serie, si no también a varios de los que hasta ahora eran protagonistas. Nadie esta a salvo.
La historia continúa avanzando con contínuos saltos temporales, lo que en algunos casos puede complicar la lectura (más con las diminutas frases que nos lo indican, aunque en mi opinión diré que es algo de agradecer en unos tiempos en los que la tendencia generalizada es el contarlo todo por orden cronológico) Aquí se limitan a centrarse en lo fundamental apoyándose sobre todo en el montaje. Asistimos así a sucesos como el destino de Danielle Moonstar tras la perdida de sus poderes, a como ha afectado al triángulo entre Josh Elixir, Laurie Wallflower y Kevin Ruina así como a descubrir el paradero de X-23 (algo que supongo vendrá de su tomo publicado recientemente por Panini). Finalmente, presenciamos un demoledor “Continuará…” que nos prepará para lo que está por venir.
Si algo se le puede reprochar a la historia es el narrarnos los pasos que siguió Emma Frost tras despertar del mundo creado por Wanda Maximoof de forma que poco tiene que ver con lo que vimos al final de Dinastía de M. Pero bueno, tampoco es algo tan grave como para lastrar el disfrute de este estupendo número.
En lo que respecta a la caracterización de los personajes, Kyle y Yost se comportan de forma ejemplar retratando con gran acierto hasta algunos de los personajes más secundarios. Especialmente notables son su Emma Frost, una leona herida desolada por la tragedia que les afecta; una Laurie Collins cada vez más fuerte; un Cíclope constantemente empeñado en hacer lo correcto sin perjudicar a nadie; unos Cuclillos que aun parecer guardar rencor hacia Emma y sobre todo, un Kevin Ford (Ruina) que llega creerse liberado de la maldición que le persigue. Sin duda es llamativa la forma de retratar a X-23, desdiciendo en un par de frases casi todo lo que Claremont hizo con su personalidad, algo que deja entreveer que quizás no quedaron muy contentos con el trabajo que hizo el patriarca de los mutantes con ella.
Los diálogos, otro de los puntos fuertes de la historia, no llegan al grado de genialidad de Morrison o Whedom, pero si al punto suficiente para sacudir al lector por la forma en la que se combinan con el dibujo ofreciendo mucha información con frases cortas. Ejemplo grato de ello es el momento en el que descubrimos que Prodigio ha perdido sus poderes, con una frase tan sutil como “No lo se… No se nada” tras preguntarle su compañero sobre lo que esta sucediendo, nos basta para saber como ha terminado. Algo muy de agradecer en estos días donde los dialogos meramente descriptivos y las parrafadas cada vez estaban haciendo más pesada la lectura de las series mutantes.
El dibujante en esta ocasión es Mark Brooks (otro más), caracterizado por un estilo ameri-manga que encaja bastante bien con el aire juvenil de la serie. Aunque su trabajo es bastante agradable, algunas expresiones no dejan de quedar extrañas, per en fin, bastante bueno en comparación con la mayoría de dibujantes que ha tenido la serie.
En resumen, un muy buen número que hará las delicias de cualquier seguidor de los mutantes así como de cualquiera que quiera saber como el Diezmamiento los ha afectado. Altamente recomendable e imprescindible para todo el que quiera disfrutar de una serie vertiginosa y divertida la cual acaba de despegar.
Valoración: 8 de 10. *Nota: El despido de los anteriores guionistas se produjo de forma un tanto precipitada, Quesada no solo no les permitió desarrollar muchas de las ideas que tenían pensadas para la serie por considerarlas inadecuadas (como el suicidio de uno de los personajes) si no que además les restringieron el contrato antes de que pudieran terminar varios de los argumentos de la serie, viendose obligados a tener que solucionarlo todo en un único número teniendo que dejarse algunas cosas en el tintero como la inconclusa trama protagonizada por Sean Garrison. Un mal detalle por parte del editor