| · Reglamento de Basta de Opresión · Portal |
Help
Search
Members
Calendar
|
| Welcome Guest ( Log In | Register ) | Resend Validation Email |
![]() ![]() ![]() |
| pepe |
Posted: Jun 1 2011, 03:18 PM
|
![]() VIP Diamante 2 kilates ![]() Group: Club Posts: 2,562 Member No.: 14 Joined: 22-May 06 |
EL LARGO Y ASESINO BRAZO DEL CASTRISMO
COMENTARIOS DE ACTUALIDAD PARA LA REVISTA “Siglo XXI”, miércoles 26 de junio del año 2002 Como parte de la denuncia que hemos venido llevando a cabo en los últimos días, en torno al peligro de ser asesinado que corre el principal gestor del Proyecto Varela, Oswaldo Payá Sardiñas, hoy queremos agregar otros elementos de juício, en torno a nuestras vivencias relacionados con los crímenes que, en primera persona, he presenciado ejecutar a Fidel Castro, para eliminar a oponentes que resultaban particularmente perjudiciales a sus planes de perpetuarse en el poder y, de crear una suerte de dinastía con su legado de opresión. En este contexto, la primera vez que tuve un vínculo directo con una conspiración llevada a cabo para provocar la muerte de un opositor ocurrió en el año l968, mientras estaba en el presidio político. Se trató de la eliminación física de un viejo dirigente obrero, Eurípides Núnez, quien desde los años treinta, había sido un dirigente sindical comunista del sector tabacalero y, quien antes de su arresto por el G-2, el l5 de Septiembre de l967, era el Secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Fábrica de Tabacos H. Uppmann, de La Habana. Por aquellos días también habían sido arrestados otros líderes tabacaleros, entre ellos Inaudis Kindelán Reyes, quien había sido el Secretario General de la Sindicato Nacional Tabacalero, así como Renay Hernández, otro dirigente obrero de este sector. Ambos gremialistas trabajaron en la Fábrica de Tabacos La Corona de La Habana y, sus arrestos y posterior condena a causa de su participación en el movimiento disidente conocido como, “La Microfracción”, había generado algunas protestas de trabajadores de esos Centros de Labor. De manera particular, después que el aparato de propaganda castrista por casi una semana, desató una campaña de desinformación y descrédito, sin embargo, al mismo tiempo y a contrapelo de sus intentesiones, estuvo haciendo públicas las críticas y las manifestaciones de resistencia cívica, que los disidentes de la Microfracción habían estado desarrollando, frente a las imposiciones del Partido Comunista, en materia del desmantelamiento general, en todos los gremios cubanos, del sistema de reclamos para el mejoramiento de los trabajadores, cuando ese activismo fue conocido, las protestas en varios talleres tabacaleros alcanzaron tales relieves que, incluso, en la citada fábrica de habanos La Corona, un lector de tabaquería leyó un documento ante cientos de empleados, en el que se llamaba a la masa obrera a enviar cartas, a diversas instancias de gobierno, apoyando a sus líderes encarcelados. Después de este suceso, el escarmiento no se hizo esperar. Eurídipes Núnez apareció muerto en su celda de Villa Marista. Los agentes encubiertos y provocadores de la policía de Seguridad del estado, se encargaron de esparcir esta noticia por todos los centros de trabajo de la industria del tabaco y el terrorismo de estado paralizó las protestas. No obstante, para Javier de Varona, -quien también fue asesinado-, Marta Frayde, Arnaldo Escalona, Alfredo Rancaño, Rogelio Iglesias Patiño- a su vez asesinado- , David Salvador, Elizardo Sánchez y otros disidentes de aquella época, el asesinato de Eurípides Núñez se convirtió en una nueva razón para, a su manera, continuar el activismo contestario. Inclusive, Elizardo dió el nombre de Eurípides a su hijo menor, en recordación de nuestro amigo asesinado por Castro, Eurípides Núnez. Javier de Varona apareció muerto de un disparo en la cabeza, crimen que fue encubierto, al igual que el de Eurídipez, bajo el manto del suicidio. Rogelio Iglesias Patiño (Pau), fue exterminado con el pretexto de una supuesta salida ilegal del país. El otro caso de esta índole que conocí, en primer persona, fue el del abogado Aramís Taboada, con quien en l985 estuve encarcelado. Aramís Taboada fue la persona que nos proporcionó numerosos datos sobre las actividades gangsteriles de Fidel en los años 40. Aramís padecía del dolencias cardiacas y estuvo ingresado en el Hospital de la prisión Combinado del Este de La Habana. Mediante el suministro encubierto de dosis nocivas de potasio diluídas en sus alimentos, Aramís Taboada fue asesinado. El Coronel castrista Edelmo Castillo, dirigio el operativo, pero junto a otros jefes policíacos, fue purgado en l989. Su ayudante en aquel entonces, el Capital Edilio Suárez, ahora en el exilio de Miami, me entregó un testimonio firmado sobre estos hechos. Comentó en Contacto Cuba, Ricardo Bofill Nota: Javier de Varona fue un historiador y profesor universitario. La Dra. Marta Frayde fungío como jefa de la Misión Diplomática de Cuba ante la UNESCO, en París. En l976 la condenaron a 29 años de cárcel por su participación en la fundación del Comité Cubano Derechos Humanos. Arnaldo Escalona fue abogado del Partido Socialista Popular, profesor Universitario, integrante de la Microfracción y prisionero político. Alfredo Rancaño fue Secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Gastronomía. Rogelio Iglesias Patiño fue miembro del Comité Nacinal de la CTC y fue asesinato mediante el pretexto de un naufragio, mientras intentaba salir ilegalmente de Cuba. David Salvador fue el Secretario General de la Central de Trabajadores de Cuba, hasta que en l963 fue encarcelado por su disidencia. Elizardo Sánchez fue profesor universitario, prisionero político y es el presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional. |
| pepe |
Posted: Jun 3 2011, 04:01 PM
|
![]() VIP Diamante 2 kilates ![]() Group: Club Posts: 2,562 Member No.: 14 Joined: 22-May 06 |
Suicidios en la revolución castrista
La Voz de Cuba Libre Cuba, la dulce tierra cantada por héroes y poetas de opuestas vertientes politicas (de Martí a García Lorca, de Ernesto Lecuona a Pablo Milanés) acuna en su vaivén de tabaco y azúcar, de sones y risas, de resoles transparentes y oscuras noches de tambor, la más cálida vertiente amatoria del continente. Privilegiada por el Creador, su tierra fecunda no alberga ningún tipo de alimaña; allí no rugen los volcanes ni tiembla la tierra, solo de vez en cuando sopla el viento feroz de los ciclones. Pero semejante edén guarda una tradición de estirpe macabra: la inclinación al suicidio, cuya referencia emblemática es la muerte de Eddy Chibás, en 1951, en lo que Guillermo Cabrera Infante denominó una versión radial del harakiri. El mismo Cabrera Infante, en su elocuente Mea Cuba y Reinaldo Arenas en las estremecedoras memorias de Antes del anochecer, se refieren reiteradamente a este fenómeno de la isla y testifican con perplejidad y dolor su presencia, como un último grito de resistencia, en el marco de la ya añosa Revolución Cubana. La cronología se inicia con el vuelo suicida del comandante Camilo Cienfuegos, buscando en la tormenta, quizá, un aliento inmortal. Javier de Varona, nacido en la alta burguesía y colaborador decidido de Fidel Castro, es acusado del fracaso de aquella famosa zafra de los 10 millones, que tanto significaba para la isla. Un tiro con su arma de reglamento puso final a la mengua azucarera. Nilsa Espín, hermana de Vilma Espín y cuñada de Raúl Castro, igualmente con su arma de reglamento, se dispara en el baño de la oficina del segundo hombre de la Revolución, al conocer el suicidio de su esposo, en algún lugar de Cuba. Miguel Angel Quevedo, director de la conocida revista Bohemia, decide matarse en Venezuela, donde lo trajo el exilio. Dejó dicho: 'me mato porque Fidel me engañó'. Beatriz Allende, hija de Salvador Allende, que tambien se suicido en Chile, en exilio contrario, se suicida tambien "por causas no conocidas", en La Habana, de un tiro en la sien. Su tía, Laura Allende, hermana del héroe chileno, quizá con causas más comprensibles, se lanza del piso 16 de su privilegiado apartamento en un barrio residencial de la capital habanera. El mundo entero se conmovió con el suicidio de Haydée Santamaría, verdadero mito y heroína de la Revolución, en su oficina de Casa de las Américas; un tiro en la boca. Tendrá que pasar mucho tiempo para que podamos conocer sus razones ocultas, la ignominia del vacío. Con un tiro en la sien acaba con su vida Oswaldo Dorticós, quien fuera presidente designado de Cuba Socialista. Otro presidente de Cuba, pero este popularmente electo, Carlos Prio Socarras y que ayudara economicamente al triunfo de la revolucion castrista, tambien se suicido en Miami. Otro suicida a causa de la revolucion lo fue el insigne escritor Ernest Hemingway. Se quedo sin amigos a causa de la defensa que hizo de la revolucion. Fidel no le dejo sacar nada de su casa, le confiscaron los regalos que lleva a su medico en Estados Unidos y le advirtieron que no podia regresar. Trato inutilmnete de hablar con Castro. Onelio Pino, mítico capitán del buque Gramma, emblema de la Revolución, se quita tambien la vida inhalando monóxido de carbono en el garaje de su vivienda. La hermosa e inteligente Olga Andreu, mentora de escritores y cineasta en la época dorada del fidelato, se arroja a la muerte desde el 6o piso de su casa en La Habana. Un acto suicida espectacular protagonizó el escritor Nelson Rodríguez. Rodríguez capturó un avión para tratar de huir de Cuba. Las hélices lo atraparon y sufrió un terrible traumatismo. Fue hospitalizado en Cuba durante un año y luego fusilado junto al poeta Angel López Rabí, de sólo 16 años de edad. En condiciones turbias, jamás aclaradas, murió el poeta Luis Rogelio Noguera. Sus compañeros aún no saben si se suicidó o fue ajusticiado por la policía política de Fidel. Suicidio cometieron el narrador José Hernández, apodado Pepe el Loco, y la poetisa Martha Vignier, quien se lanzó desde el tejado de su casa. Hay docenas de otros suicidios, desapariciones y muertes misteriosas de personas conectadas a distintos niveles con la Revolucion de Fidel Castro cuyos nombres y datos haria este posting demasiado largo. Intento de suicidio fue el del artista Jorge Oliva, quien se fue a Miami nadando en un mar turbulento e infestado de tiburones desde la playa de Guantánamo. Recuperada la vida, Oliva trastrocó la tragedia en humor: desde su exilio, envió un telegrama al poeta Nicolás Guillén, hombre de hierro del aparato estatal. Decía: 'Querido Nicolás, ¿no decías que yo era pargo? Pues bien, me fui nadando'. Calvert Casey, un poeta reverenciado en el continente, intelectual de sensibilidad extrema, buscó en Roma el exilio y la muerte. Reinaldo Arenas, cuya rocambolesca existencia fue un solo acto de creación al borde del suicidio, dispuso de su vida en Nueva York, cuando ya no le acosaban las persecuciones policiales, sino el fantasma del sida. Patria o muerte es el lema de la Revolución. ¿A dónde van las memorias de los disidentes, la turbia maraña de los sueños que una sociedad opresiva se empeña en ennegrecer? La Voz de Cuba Libre |
| pepe |
Posted: Jun 3 2011, 04:05 PM
|
![]() VIP Diamante 2 kilates ![]() Group: Club Posts: 2,562 Member No.: 14 Joined: 22-May 06 |
La última puerta. Por Tania Diaz Castro CUBANET
Si el suicidio es, sobre todo, el desenlace de un repentino sentimiento de frustración y de un fuerte estado depresivo ante el fracaso, ¿por qué entonces personas vinculadas a la nomenclatura castrista han preferido la muerte a seguir siendo fieles cumplidores de sus postulados? Las organizaciones políticas del país analizaron hace cuatro años el "Código de ética de los cuadros del estado cubano", que trata sobre los mismos argumentos que ha esgrimido el régimen a lo largo de sus 46 años de mandato: "predicar con el ejemplo personal con una actitud exigente hacia sí mismo; ser estricto cumplidor de los compromisos y de la palabra empleada; combatir la apatía, la indolencia, el pesimismo; entregarse por entero y con amor al desempeño cabal de la responsabilidad encomendada; ser fiel a los principios que entraña la Patria, la Revolución y el Socialismo", etc. Algo que contradice lo planteado en este código comunista es el historial de suicidios de la Cuba revolucionaria en las últimas cuatro décadas. Según datos recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la isla del doctor Castro es el país latinoamericano con mayor índice de suicidios. Todo comenzó en los primeros días de marzo de 1959. El comandante del ejército rebelde Félix Lugerio Pena, como presidente del tribunal militar, absolvió a numerosos oficiales de la aviación batistiana. Fidel Castro, en desacuerdo, ordenó un segundo juicio para que fueran condenados a treinta años de cárcel, y el comandante Pena se privó de la vida. Le sigue Raúl Chirino, un revolucionario que tras sostener una entrevista con Fidel Castro se suicidó en un dispensario médico. Otro héroe de la Sierra Maestra, y luego un alto jefe del Ministerio del Interior (MININT), el comandante Eddy Suñol, se suicidó con su pistola calibre 45 sin que se conocieran las razones. El 8 de diciembre de 1964, después de sostener en su despacho una conversación telefónica con Fidel Castro, el comandante Augusto Martínez Sánchez se disparó en el pecho con su pistola. Quedó vivo, pero separado de su cargo como ministro de Trabajo, y para siempre de la vida pública. En otro despacho, esta vez el de Raúl Castro, segundo jefe de gobierno, se disparó en la sien con su pistola 45 su cuñada, Nilsa Espín. Comentarios callejeros decían que se trataba de un doble suicidio, pues ese mismo día, pero en la provincia Pinar del río, se había privado de la vida el esposo de Nilsa. Ambos habían combatido en la Sierra junto a Fidel Castro. En 1971 se mató de un balazo en el corazón el joven funcionario Javier de Varona. Regresaba de la cárcel, donde había estado bajo investigación por haber participado en la redacción de un análisis sobre la situación nacional, sobre el fracaso de la zafra de los diez millones y los errores del máximo líder en relación con la misma. En esa década del setenta otro alto funcionario del régimen a principios de la revolución, hijo del mártir Menelao Mora, muy querido y admirado por sus amigos, Alberto Mora, no pudo soportar la humillación de ser enviado a una granja de castigo, donde lo encontraron muerto y vestido de militar. Unos meses antes había salido en defensa de su amigo, el poeta Heberto Padilla, cuando éste fue obligado a una autocrítica pública en la Unión de Escritores. Durante varios años ocupó el cargo de ministro de Comercio Exterior. Unos años después, el 26 de julio de 1980, la ex guerrillera de la Sierra Maestra, Haydeé Santamaría, utilizó también su 45 para morir. En esos momentos era la presidenta de "Casa de las Américas" y gozaba de la confianza de Fidel Castro. Tres años después, el 23 de junio de 1983, y según se comenta, luego de una fuerte discusión con el comandante Ramiro Valdés, el doctor Osvaldo Dorticós Torrado se privó de la vida, siendo ministro de Justicia. De 1959 a 1976 desempeñó el cargo de presidente de la república. Jesús Manuel Suárez Estrada era hombre de confianza en el Comité Central del Partido Comunista de Cuba, donde laboró largos años. Una tarde tomó su auto para dirigirse al parque Lenin, en las afueras de la ciudad. Allí se ahorcó de un árbol. En su juventud publicó un interesante libro de versos. En su pueblo natal, Santa Clara, fuimos amigos. Ni siquiera su familia supo la razón del suicidio. Tras el fusilamiento del General Arnaldo Ochoa y otros oficiales, en julio de 1989, dos coroneles del Ministerio del Interior decidieron suicidarse: Rafael Álvarez Cueto, jefe de Finanzas, y Enrique Sicard, jefe de Inteligencia. En 1994, por razones aún desconocidas, Jorge Enrique Mendoza, director del periódico Granma durante años, intentó suicidarse de un disparo. Poco después falleció de un infarto cardíaco. Dos chilenas muy conocidas, Beatriz, hija del ex presidente Salvador Allende, y Laura, hermana de Allende, que gozaban de la protección del régimen castrista, decidieron despedirse para siempre de los amaneceres del trópico. Beatriz, con su arma, en la elegante residencia de Miramar que le fue cedida por el gobierno cubano, y Laura lanzándose del piso 16 del apartamento donde vivía en la barriada del Vedado. Por esas peculiaridades de la historia terminamos esta crónica recordando a otro comunista cubano que se suicidó en 1911 junto a su esposa Laura, hija de Carlos Marx. Me refiero a Pablo Lafargue, mulato nacido en Santiago de Cuba y convertido desde su juventud en un incondicional del comunismo. Un poco antes de su pacto suicida se había publicado su libro "El determinismo económico en Carlos Marx". Muchas de estas personas seguramente dejaron una nota antes de morir. Conociendo al régimen castrista como lo conozco, pienso que fueron echadas al fuego porque su pecado fue no poder abrir su última puerta. De todas formas termino con el pensamiento del filósofo alemán Schopenhauer, porque le viene como anillo al dedo a tan triste historia: "Cuando los terrores de la vida sobrepasan el terror de la muerte el hombre pone fin a sus días". |
![]() |
![]() ![]() ![]() |
|