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| Caimana |
Posted: Mar 10 2008, 09:45 AM
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COMENZANDO Group: Miembros Posts: 39 Member No.: 1,147 Joined: 1-September 07 |
disculpen en mi tópico anterior los mande a mi blog en lo que podía parecer publicidad engañosa pero amigotwo pudo constatar que hubo un pley con las fotos y quite el post. Ahora avergonzada en lo mas profundo de mi superficial ser, los convoco a leer este pequeño articulo que narra las peripecias de un pendejo, con fotos y todo.
Las fotos estan en mi blog, pero el artículito se los dejo aqui! Rehúso simplemente mutilarme sexualmente y no me refiero a ninguna costumbre ancestral sobre amputación de los genitales. Es bastante reciente, la moda de raspar, rasurar o simplemente depilar el sexo, como si su cabellera denotara algún riesgo de índole higiénica o estética. Estoy acostumbrada a mis pelos púbicos, a la espuma que hacen cuando lavo el sexo, a su goteo en forma de tirabuzón cuando orino o expelo semen, me sentiría humilde y desprotegida sin ellos.Una vez, en los primordios, accidentalmente, el zipper de mi pantalón quedó preso, en una mordida metálica, a un grupo de mis semirecientes pendejos. Creo que resolví el asunto dando marcha atrás al cursor de aluminio, liberando a los secuestrados en un simple gesto de retroceso libertador. Aquello tuvo algunas connotaciones, esa misma noche, mi monte de Venus, en la zona accidentada, latía con pertinacia de un audífono con heavy metal instalado en el lugar. Al otro día, era una pulsación más efectiva, un zumbido sordo de abeja reina en celo, y una protuberancia bastante perceptible. En el tope de la protuberancia, como una banderita en el Kilimanjaro, un pelito único, sin dudas enfermo y apacible, esperando mi sabio veredicto. El médico me dijo que había que depilar y yo, me sentiría desnuda, pobre, aséptica demás en mi condición de mujer, quitando a los testigos mudos de mis orgasmos, de mis hombres, de mis pecados, de mis menstruaciones y partos ya sean espontáneos como quirúrgicos, de mis ovulaciones. Un antibiótico cualquiera, y mi pinza de cejas, fueron la solución para el caso.La cereza del helado se erguía entre sus compañeros con superioridad y arrogancia. Con la pinza y atención atrapé al pobre pendejo y en un aguante de respiración, saqué al infractor, o mejor, a la víctima, haciendo brotar el magma, las cenizas piroclásticas se expandieron entre los demás miembros de mi tribu montuna y yo me quedé condolida de aquel mártir que murió para conservar la vida de sus hermanos. Gloria eterna. Amén. la foto de mis pendejos en: http://www.desconexioncubana.com/blogs/caimana/ |
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